30 Jul Samudaripen: Memoria gitana, justicia pendiente
El Instituto de Cultura Gitana recuerda hoy el Samudaripen —el genocidio del Pueblo Gitano durante el Holocausto—, y enlaza esta memoria con otra herida anterior y aún sin cerrar: la Gran Redada de 1749. Dos expresiones distintas de un mismo odio estructural, de un antigitanismo que ha atravesado siglos y fronteras.
El Samudaripen, término romaní que significa “asesinato total”, no surgió de la nada. Fue el trágico desenlace de siglos de persecución sistemática, estigmatización y violencia institucional contra nuestro pueblo. Una de sus raíces más profundas se encuentra en España, en la llamada Gran Redada, cuando más de 12.000 personas gitanas fueron detenidas por orden del Marqués de la Ensenada, separadas por sexo, encerradas sin juicio y sometidas a trabajos forzados. El objetivo era claro: borrar la cultura gitana del territorio y extinguir nuestra identidad.
Hoy, 30 de julio, reivindicamos la importancia del reconocimiento oficial para la reparación de aquel intento fallido de exterminio. No vale seguir ignorando nuestra memoria, hay que señalar la herida para poder reparar.
Hacer memoria también es hacer política
Frente al olvido, reclamamos memoria.
Frente al asistencialismo, reclamamos derechos.
Frente al racismo estructural, proponemos una herramienta de futuro: el Estatuto Cultural del Pueblo Gitano.
Recogido en el número 19 de Cuadernos Gitanos, este documento plantea un marco jurídico claro para el reconocimiento del Pueblo Gitano como sujeto político y cultural. Incluye el respeto a nuestra identidad, lengua, símbolos y memoria; la creación de organismos con competencias reales en políticas públicas; y el reconocimiento de derechos colectivos para garantizar una participación plena y efectiva.
No pedimos caridad, exigimos justicia
Por quienes fueron deportados, asesinados o silenciados.
Por quienes aún hoy viven la exclusión, el odio o el olvido.
Por quienes luchan cada día por dignidad y respeto.
Desde el Instituto de Cultura Gitana seguiremos trabajando para que nuestra historia sea recordada y para que nuestra voz sea escuchada.
Memoria, justicia y reparación.





