El Instituto de Cultura Gitana lamenta la muerte del cantaor jerezano Enrique Soto “Sordera”

El Instituto de Cultura Gitana expresa sus condolencias por el fallecimiento de Enrique Soto “Sordera”, cantaor jerezano y primogénito de la histórica familia de los Sordera, una de las sagas más importantes del cante flamenco. Soto falleció ayer 27 de agosto en Jerez, la ciudad que lo vio nacer en 1952, a los 74 años.

Hijo de Manuel Soto “Sordera”, Enrique llevó siempre con orgullo el legado cantaor de su familia, ligado a nombres esenciales del flamenco jerezano como Paco La Luz, Tío José de Paula o Niño Gloria. Desde niño creció entre el cante, y con solo catorce años ya subía a los escenarios junto a su padre. Su trayectoria lo llevó por los tablaos flamencos de Madrid, Barcelona y Sevilla, y a lo largo de su carrera trabajó junto a compañías de referencia como las de El Güito, Mario Maya o Eva la Yerbabuena.

Su legado discográfico incluye títulos como Como lo siento, Compás, Homenaje a un Patriarca —dedicado a su padre— y Herencia, testimonios de una voz que supo abarcar todo tipo de cantes.

Para recordar su voz y su mirada sobre el flamenco, recomendamos revisitar la entrevista que le realizó Juan Garrido para ExpoFlamenco en 2021, grabada en la Peña Flamenca Tío José de Paula, donde Enrique Soto dejaba una reflexión que hoy resuena con fuerza especial: «El flamenco es música y vida, no muerte». Puede verse aquí: Enrique Sordera: «El flamenco es música y vida, no muerte».

Descanse en paz.