Ina Majko, primera mujer romaní en el gobierno de Albania: un paso histórico hacia la igualdad

El Instituto de Cultura Gitana celebra el nombramiento de Ina Majko como viceministra de Salud y Protección Social de Albania, marcando un antes y un después en la historia del país: es la primera mujer romaní en ocupar un cargo gubernamental de alto nivel en Albania.

Majko asume esta responsabilidad en un momento clave, en el que Albania avanza en su proceso de integración europea. Su nombramiento no solo representa un logro individual, sino un símbolo poderoso para la comunidad romaní en toda Europa. Su presencia en el gabinete es testimonio de una transformación política que empieza a reconocer el valor de la diversidad y la inclusión en las instituciones públicas.

Una trayectoria construida desde el compromiso

Con una sólida formación académica y experiencia internacional, Ina Majko ha trabajado durante años en defensa de los derechos sociales, especialmente de las comunidades más vulnerables. Su recorrido va desde el activismo local hasta la promoción de políticas públicas con impacto real. Es también una voz destacada dentro del movimiento romaní europeo y una firme defensora del acceso a la educación, la participación política y la igualdad de oportunidades para la juventud gitana.

Majko ha declarado que su objetivo es construir un sistema de protección social más cercano, justo y adaptado a las realidades de quienes más lo necesitan. También ha subrayado la importancia de acortar la distancia entre las instituciones y las personas, especialmente aquellas que históricamente han estado marginadas.

Orgullo, identidad y transformación

Nacida en una familia romaní comprometida con la educación y la cultura, Majko ha afirmado en diversas entrevistas que su identidad ha sido siempre una fuente de orgullo y fuerza. A lo largo de su carrera ha promovido iniciativas para visibilizar la riqueza cultural del Pueblo Gitano, como la creación de espacios de comunicación para dar voz a las historias y aspiraciones de su comunidad.

Su mensaje a las nuevas generaciones gitanas es claro: el orgullo por nuestras raíces y la confianza en nuestras capacidades son fundamentales para construir el futuro. Defiende que la identidad romaní no es una barrera, sino una potencia transformadora, y anima a las y los jóvenes a invertir en su formación, alzar la voz y ocupar espacios de liderazgo.

Desde el Instituto de Cultura Gitana reconocemos el valor de este paso histórico, y reafirmamos nuestro apoyo a todas las personas gitanas que, como Majko, están abriendo caminos en espacios políticos desde la dignidad, el esfuerzo y el orgullo de su identidad.

¡Felicidades!